Relación Tóxica: ¿Quién Alimenta a Quién? | Análisis Psicológico Capitulo 2.
Relación tóxica: ¿Quién alimenta a quién? Existe un mito muy cómodo cuando hablamos de relaciones destructivas: la idea de que siempre hay un villano consciente y una víctima completamente indefensa. Nos gusta pensar que el problema reside exclusivamente en la otra persona, en su carácter o en sus intenciones. Sin embargo, la realidad de la dinámica humana es bastante más incómoda: ninguna relación tóxica se sostiene en solitario. Para que un vínculo destructivo perdure en el tiempo, se necesita un acuerdo invisible, una simbiosis donde ambas partes aportan el combustible que mantiene la llama encendida. La pregunta incómoda que pocos se atreven a hacerse no es solo qué te está haciendo la otra persona, sino ¿qué estás alimentando tú en esa dinámica? La trampa de la necesidad mutua Las relaciones tóxicas raras veces empiezan con agresiones explícitas; comienzan con necesidades no resueltas. El manipulador encuentra en la necesidad de aprobación del otro el terreno perfecto para ...