...,Pesadillas interminables,...(2da parte)
Cuando dormimos, nuestro consciente también duerme, pero nuestro inconsciente permanece despierto. Es ahí donde la magia surge: los sueños y el inconsciente se conectan.
Por ejemplo, si estando despierto estás preocupado por un problema que te aqueja, es probable que tu inconsciente te lo recuerde en tus sueños. Es más, cabe la posibilidad incluso de que quizás hasta te ayude a resolverlo(coincido con esta última teoría).
Haciendo un análisis más profundo, habría dos razones específicas desde el punto de vista psicológico para nuestros viajes oníricos. Por un lado, hay bastante consenso en que el sueño ayuda a establecer la memoria a largo plazo y, además, intenta que el descanso continúe, sin despertar.
Otros entienden que existen suficientes indicios para considerar que los sueños, históricamente, han tenido una labor de entrenamiento para afrontar las situaciones temidas por el ser humano. Ayudan a procesar emocionesy a visitar escenarios imaginados en un entorno sin las ataduras de las normas del mundo de la vigilia.
Es que cuando dormimos, nuestro inconsciente no precisa luchar con nuestro consciente. Nuestro lado emocional no es desafiado por la lógica o racionalidad, y nuestros deseos y miedos quedan liberados en un mundo simbólico y de metáforas.
“Confía en los sueños, porque en ellos se esconden la puerta a la eternidad”.
¿Y los sueños afectan a nuestro inconsciente?
Igual que el inconsciente tiene incidencia en nuestros sueños, los sueños también actúan en nuestro inconsciente. ¿Cómo? Otra de las teorías que intenta explicar a los sueños, entiende que la finalidad de los sueños es organizar la información que hemos recibido durante el día, en nuestro inconsciente. Así que, de alguna forma, nuestros sueños podrían ser los encargados de ordenar los paquetes en nuestro depósito.
Otra forma interpretativa de cómo los sueños inciden en el inconsciente, es cuando los sueños perturban nuestras emociones. Si, por ejemplo, soñamos con algo que nos afecta emocionalmente, esto puede afectar tu comportamiento una vez despierto, lo que significa que indirectamente tus sueños tuvieron efecto en tu inconsciente.
Los sueños y el inconsciente: interpretando los símbolos para superar miedos
Interpretar los sueños es muy complejo, y nunca podrás interpretar un sueño completamente. Lo importante es prestar atención al significado que aquellos símbolos y metáforas puedan tener.
Piensa en los sueños: como una historia donde casi nada es literal, todo lo que estás contando está simbolizando algo.
Basándonos en las funciones psicológicas del sueño antes mencionadas, que potencian el recuerdo emocional, y que además implican una forma de entrenar a nuestra mente para enfrentarnos a situaciones que quizás nos atemorizan, o evitamos, entonces, la interpretación de los sueños puede ayudarnos a superar la ansiedad que dichas situaciones provocan.
Para lograrlo, en el sueño mismo, o en la interpretación consciente, habría que enfrentar aquellos miedos que están siendo expresados por nuestro inconsciente de forma simbólica. Es un método de interpretación muy sencillo, lo puede hacer cualquiera, no lleva largo tiempo practicarlo, y se basa precisamente en el enfrentamiento a las situaciones temidas, que es el método clínico para superar miedos y fobias.
Soñar permite procesar mejor las emociones, las preocupaciones y desbloquea la imaginación. Así que, a soñar, a interpretar, y a ser, paradójicamente, un poquito más conscientes de la relación entre los sueños y el inconsciente.
¿Has experimentado alguna vez mientras soñabas que lo estabas haciendo? ¿Has tenido la sensación de estar soñando y empezar a tomar el control en tu sueño? Si la respuesta es sí, lo que has experimentado es un Sueño Lúcido.
Los sueños lúcidos son aquellos sueños durante los que se toma conciencia de lo que se está soñando. Las personas que experimentan este tipo de sueños, se reconocen dentro del mismo, siendo conscientes de que están soñando, llegando a controlar todo aquello que ocurre en el mismo, hay datos de la experimentación de este fenómeno mucho más antiguos, como la práctica del yoga del sueño realizada por los monjes tibetanos, y la utilización del sueño lúcido como crecimiento psicológico y espiritual llevada a cabo por la tribu de los Senoi en Malasia.
Los sueños lúcidos pueden darse de manera espontánea, o pueden ser inducidos, según determinan numerosos estudios. Es decir, es posible aprender a tener sueños lúcidos intencionalmente, controlando al mismo tiempo, todo lo que ocurre en el proceso onírico.
La mayoría de las personas han tenido al menos una vez en su vida un sueño de estas características, lo que pasa que por lo general, se terminan olvidando como cualquier otro sueño. Sin embargo, normalmente cuando se tienen perduran en el recuerdo debido a la experiencia vivida de poder hacer y controlar lo que se quiera.
Si los malos sueños son recurrentes, es crucial abordar el problema de manera efectiva. La interpretación de estos suele ofrecer valiosas pistas sobre tu estado emocional;comprender las posibles causas, ayudaría a encontrar soluciones y recuperar la tranquilidad nocturna...
...casi el 5 % de la población adulta tiene Pesadillas frecuentes. No manejar bien las emociones debido a eventos estresantes, tiende a llevar a la angustia con mayor facilidad y de manera constante, lo que hace que se tengan pesadillas con frecuencia.
Las preocupaciones diarias sobre el trabajo, las relaciones y las finanzas suelen invadir tu subconsciente y manifestarse en forma de sueños perturbadores. Las personas que sufren de trastornos de ansiedad, a menudo, se encuentran en un estado constante de intranquilidad, lo que provocaría una mayor cantidad de malos sueños y de modo seguido.
Las Pesadillas relacionadas , no solo interrumpen el sueño, sino que impactan de modo significativo en la vida diaria. La falta de sueño reparador puede conducir a problemas de concentración, irritabilidad y fatiga, lo que afecta el rendimiento en el trabajo o la escuela y perjudica las relaciones personales.
Un mal sueño, de vez en cuando, no tiene que robarte la tranquilidad. Enciende las alarmas si estos escenarios oníricos se apropian de tu descanso y, en consecuencia, ves cómo se vuelca tu cotidianidad.
Tener Pesadillas recurrentes, prácticamente todas las noches, puede ser una señal de que algo más ocurre en tu vida. Entonces, si lidias con sueños perturbadores de manera constante, es crucial reconocer que esto podría reflejar estrés, ansiedad o incluso trastornos de salud mental. Y recuerda: no lo enfrentes en soledad, acudir a un terapeuta cuanto antes puede ayudarte a abordar mejor el problema.
Pesadillas. Tormentas nocturnas donde nos sumergimos algunas noches, bañándonos en unas aguas frías que nos quitan el aire y que nos hacen sufrir entre su oleaje. Lo más curioso de estas dimensiones oníricas es que suelen responder a un patrón que todos compartimos por igual. Mismas imágenes, mismos símbolos, mismas situaciones. Gustav Jung hablaría por ejemplo de esos arquetipos culturales ocultos en nuestros sueños. Esos que vienen a configurar una especie de inconsciente colectivo.
Sea como sea, esas imágenes oníricas que arraigan nuestras pesadillas suelen compartir unos mismos esquemas sobre los cuales, se encierran realidades muy sencillas: miedos personales, ansiedades, preocupaciones, temores…
1. SOÑAR QUE CAEMOS AL VACÍO
Ir andando por un camino y de pronto, notar que el suelo desaparece bajo nuestros pies. Caer por un agujero, por un barranco, por un precipicio… subir una escalera que va desapareciendo peldaño a peldaño. Bien, es algo realmente común. Normalmente estos sueños aparecen en los primeros instantes en que nos dormimos. Una sensación que acaba despertándonos de modo repentino y con la respiración alterada. Nos dicen los expertos que esto sucede en los primeros instantes del descanso por la siguiente causa: el estrés. En ocasiones vamos a la cama muy alterados, llenos de preocupación.
El Cerebro está muy activo, lleno de Adrenalina. Sin embargo el cuerpo está relajado. Esta descompensación mente-cuerpo, hace que nuestro Cerebro, aún muy activo, nos provoque esta serie de sueños en los cuales acabamos despertándonos por dicha descompensación. ¿Consejo? Intenta relajarte y dejar a un lado tus preocupaciones antes de ir a dormir.
2. SOÑAR QUE SOMOS TRAICIONADOS POR NUESTRA PAREJA
Algo realmente frecuente. En nuestros sueños vemos a nuestra pareja traicionándonos, y a veces hasta de un modo muy descarado. Es solo miedo. Miedo a perder lo que más queremos, miedo a que nos hagan daño en aquello que más dolor podría producirnos. Es algo habitual y reiterativo. No le des excesiva importancia. El sufrimiento durante la pesadilla será elevado, pero cuando despiertes, no te obsesiones con ello. Tranquilos que era solo un sueño, bueno Pesadilla al fin
3. VER A UN FAMILIAR QUE YA A FALLECIDO
No importa cuánto tiempo haya pasado desde que dicha persona, se fue de nuestro lado. Siempre habrá un momento en que soñemos con ellos. En ocasiones suelen aparecer cuando atravesamos un momento vital difícil y con dudas. Esa figura sería un modo de encontrar apoyo, como alguien que, aunque sin emitir palabra alguna nos ofrece consejo. En otras ocasiones esos familiares o amigos perdidos surgen en nuestros sueños o pesadillas porque los echamos en falta, porque hay algo pendiente con ellos que nos gustaría hablar o solucionar. En ocasiones las pérdidas son tan bruscas, que quedan muchos vacíos que llenar. Y nuestro cerebro lo sabe…
4. SOÑAR QUE SOMOS PERSEGUIDOS O ATACADOS
Ir por un callejón y presentir que alguien nos sigue, alguien que quiere hacernos daño. Empezamos a correr y esa sombra, esa persona intenta atraparnos nuevamente. Si te ocurre esto muy a menudo, analiza qué está ocurriendo en tu vida. ¿Te sientes mal en el trabajo? ¿Alguna presión en casa, quizá?¿Alguien te coacciona o te critica? Algo cercano a nosotros, ya sea a nivel profesional o personal, aplica sobre nuestra vida una presión o una amenaza que nos preocupa. Es un miedo real.
5. SOÑAR QUE TENEMOS UN ACCIDENTE
Los más comunes son los accidentes de tráfico. Una explicación curiosa que nos dan los expertos es la siguiente: es un sueño muy frecuente, y las personas que lo experimentan suelen coincidir en un mismo aspecto vital. Se encuentran en un momento en que están efectuando grandes esfuerzos por conseguir algo. Ya sea a nivel personal o laboral. Se tienen muchas esperanzas, pero también hay algo de miedo… el accidente representaría ese temor a de pronto, perderlo todo. Un esfuerzo que se queda en nada por la casualidad o la tragedia. Es el miedo a no conseguir algo o, simplemente, a darse cuenta que dicha inversión no sirve de mucho.
6. SOÑAR QUE SE NOS CAEN LOS DIENTES O QUE VAMOS DESNUDOS
Inseguridad. La común pesadilla de notar cómo de pronto, se nos caen los dientes es algo que se da con mucha frecuencia durante la adolescencia y la juventud. Es falta de seguridad, es atravesar un momento de nuestras vidas en que no nos vemos con el suficiente aplomo como para afrontar ciertas cosas. En lo respectivo a salir de casa y vernos desnudos, es algo realmente común. Pero ¿por qué habré olvidado vestirme? Nos decimos en medio de la pesadilla asombrados por nuestra desnudez, al mismo tiempo que somos presas de múltiples miradas.
Lo que hay detrás de esta imagen es el temor a defraudar, a vernos expuestos en algún aspecto. Hay alguna dimensión en nosotros mismos que es frágil, y tememos exponer o que otros se den cuenta de dicha debilidad. ¿Temes quizá no tener la bastante autoridad como para imponerte en el trabajo? ¿Temes no poder afrontar algo en tu relación de pareja? Piénsalo durante un instante.
La mayoría de nuestras pesadillas, las más comunes, tienen tras ellas muchos miedos, ansiedades y preocupaciones. Debemos ser arqueólogos de su simbología – y de nosotros mismos- para poder comprenderlas.
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